5 ejemplos de contaminación cruzada que no conocías

5 ejemplos de contaminación cruzada que no conocías

Hola!

 

¿Sueles tener cuidado a la hora de la contaminación cruzada? ¿Piensas que todo en tu entorno está libre de gluten o de trazas de gluten?

 Leyendo esto : http://barcelonasingluten.com/trampas-de-gluten-5-formas-de-contaminarse/   me ha hecho pensar... Os lo copio: 

Uno de los momentos de mayor frustración para cualquier celíaco es cuando te intoxicas sin saber cómo. Parece que es algo inevitable, por más que te obsesiones en el lavado de manos, limpiar la cocina, los utensilios, leer etiquetas… de vez en cuando algo vuelve a golpearte de nuevo.

 

Hoy os hablo de 5 pequeñas trampas, 5 elementos en los que muchos no piensan que pueda haber gluten y que son por lo tanto peligros de contaminación potenciales, algunos de ellos especialmente para niños.

Soy consciente de que algunos pensarán que esta lista puede ser exagerada o que son cantidades insignificantes. A ésto sólo puedo responder que en mi cuerpo una cantidad insignigicante provoca una reacción bastante significante. Y segundo, que incluso cuando no parece haber respuesta física (diarrea, etc) ¿hasta qué punto puedes saber exactamente que no hayas afectado a tu intestino delgado o revolucionado tu sistema inmunitario y estar potenciando cualquier otra de las reacciones que el gluten provoca en un celíaco? Yo no me la jugaría.

1 – Plastelinas con gluten: todas las plastelinas de Play-Doh contienen gluten, del mismo modo que algunas gamas de la marca Jovi y las de Imaginarium. Es cierto que no es un producto pensado para comérselo, pero todos sabemos lo engorrosa que puede ser: se les cuela debajo de las uñas, deja residuos en las mesas… es facilísimo que acabe en la boca de un crío pequeño incluso sin que se meta la plastelina en la boca a propósito (que también lo hacen).

2 – Lentejas: todavía me sorprende que muchos celíacos “de largo recorrido” no lo sepan. Las lentejas prácticamente SIEMPRE contienen granos de trigo entero mezclados. La forma de prepararlas es ir separándolas en un plato para separar el trigo (siempre encuentro dos o tres granos por paquete) y lavarlas un poco después.

3 - Cosméticos con gluten: Pasta de dientes, enjuague bucal, pintalabios, cremas de manos… de nuevo, probablemente en la pasta de dientes haya una cantidad irrisoria de gluten, probablemente apenas tragues pintalabios al humedecerte los labios y probablemente no cocines justo después de ponerte la crema. Pero ¿cuántas veces al día te aplicas una dosis? Cantidades muy pequeñas de gluten administradas regularmente pueden hacer que nuestra dieta parezca no funcionar y nos econtremos realmente mal.

4- Comida para animales: Yo misma creo que he metido la pata con esto alguna vez. La comida para animales de gama baja y media (también a que venden en clínicas veterinarias) suele tener un porcentaje muy alto de cereal, un componente que tu mascota probablemente no necesita, para “engordar” la mezcla y abaratar costes. Si no estas convencido de poder recordar lavarte bien las manos cada vez que toques su comida o tu perro o gato te lama las manos, mejor haceos un favor ambos y empieza a comprarle piensos sin cereal; estaréis los dos más sanos.

 5- Bebidas alcohólicas: Por increíble y absurdo que parezca, dentro de la ley española de etiquetado de alérgenos se preven como excepción los “Cereales utilizados  para hacer destilados o alcohol etílico de origen agrícola para bebidas alcohólicas”. Esto significa que no sólo no se etiqueta la cerveza o el whisky de malta, sino que tampoco se listan los componentes que pueda tener un licor de sabores, un orujio de alguna variedad especial, cremas de licor… bebidas un poco más especiales porque tienen ingredientes añadidos (colorantes, harinas, jarabes…) que no suele llevar algo más básico como un vino o un cava, pero que están ahí y que no tienen ninguna obligación de comunicarnos. Así que cuando te ofrezcan un chupito pon mucha atención a la marca y variedad, en google puedes encontrar información sobre prácticamente cualquier producto.

Otras fuentes algo más inverosímiles pueden ser los sellos y los sobres encolados, los pegamentos y algunos materiales artísticos (pintura, etc) pero francamente me parece más complicado contaminarse, al menos para un adulto.

¿Tenías esto en cuenta? ¿Qué otros gestos inconscientes crees que favorecen la contaminación cruzada?   

Ana